
Salimos tarde y con frío. El viaje a Madrid estuvo cargado de risas, El Padrino y vistas sorprendentes. Esto es el R'n'R. Horas en un autocar, y prisas con las prebas de sonido, pero la recompensa del trabajo de tantas personas viene en seguida. Tan pronto como viene, se va. Por las calles de Carabanchel, botellón incluído, muchas risas más y una vuelta peligrosa como sólo el R'n'R sabe...